El proyecto aborda el desafío de la escalabilidad de blockchain mediante la creación de redes Layer 2 (L2) que utilizan el consenso existente de Layer 1 (L1) para procesar transacciones de manera más eficiente. Esta configuración reduce la complejidad típicamente asociada con mecanismos de consenso L2 independientes, ya que L1 maneja la validación principal. La red también permite transferencias de datos y activos entre capas, fomentando un ecosistema interconectado y escalable y escalable. Este diseño minimiza la redundancia, reduce los costos operativos y mejora la velocidad, lo que lo hace ideal para aplicaciones blockchain de alto tráfico o uso intensivo de recursos. Además, sienta las bases para futuras integraciones, como Zero-Knowledge Proofs, para mejorar aún más la verificación y la seguridad en todas las redes.